viernes, 17 de febrero de 2012

Sobre mi obra pictórica


Muchas personas se extrañan al conocer mi pasión por retratar -o caricaturizar- únicamente los rostros maduros o ajados,  pertenecientes a adultos o a ancianos. Me preguntan que por qué no dibujo a personas sanas y hermosas en vez de a viejos achacosos. Ésta es una cuestión muy interesante, que debo contestar, pues en la respuesta reside el significado y el valor del conjunto de mi obra pictórica.

El aspecto de los jovencitos y jovencitas recién salidos del instituto no me dice nada personalmente. Sus rostros, lozanos y homogéneos, carecen de arrugas, de imperfecciones y de la fuerte expresividad que otorga el paso del tiempo y la acumulación de experiencia, y, por tanto, son difícilmente plasmables en un papel.

En cambio, los hombres y mujeres mayores llevan impresas en el rostro las huellas de las vicisitudes a las que se han enfrentado a lo largo de su vida, y a las que, 
más tarde o más temprano, nos enfrentaremos nosotros, los jóvenes. Cada arruga que surca su faz nos narra a los que la contemplamos una historia, unos sucesos acaecidos que han formado y han transmitido sabiduría a la persona en cuestión.

Por eso mi obra pictórica está centrada en las caras arrugadas y consumidas: porque son mucho más fáciles de dibujar y de caricaturizar y porque, en mi opinión, representan el auténtico y definitivo aspecto de una persona.

Por el contrario, el rostro juvenil de cualquier ser humano no es más que una insulsa imagen temporal, de paso, a través de la cual todo hombre o mujer llegará a alcanzar la demacración que le corresponde y que le define; no será hasta los cuarenta, cincuenta o sesenta años, cuando al fin los individuos antaño jóvenes podrán mirarse en el espejo y verse realmente a ellos mismos.

Y si bien es cierto que, si hacemos caso a lo que nos dicen nuestros sentidos, nos puede resultar más atrayente un rostro joven, bonito e inmaculado, deberíamos también ser capaces de percibir la enorme belleza que guarda un semblante avejentado.

En definitiva, todo en el rostro de una persona madura revela personalidad, autenticidad y experiencia, y estos valores son los que siempre han captado la atención de mi yo artístico.

3 comentarios:

  1. Llegue a tu blog por casualidad :3 twitter xDD

    Y me ha llamado la atencion la entrada, por lo que me dispongo a mencionar que difiero con tu opinion de los rostros, yo veo en las personas, sin importar la edad, las cosas por las que han pasado.

    Para mi es mucho mas interesante el rostro de un nino que ha pasado por las emociones y circunstancias mas fuertes y complicadas, sin importar su edad, que el de un apacible anciano que llevo su vida en un lecho de rosas.

    SOlo una opinion, todos vemos cosas diferentes.

    BEsos

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    1. Por supuesto, bienvenidas sean las opiniones.

      Yo creo que el punto de vista que planteas no es totalmente contrario a la tesis defendida en mi entrada. Generalmente son los ancianos -y no la gente joven- los que han pasado por las emociones y circunstancias más fuertes; de ahí mi interés por sus más curtidos y expresivos rostros; pero, como apuntas, habrá casos de personas mayores que han llevado una vida anodina, fácil y apacible, y que por ello su rostro resulta vulgar y poco expresivo e interesante.

      Asimismo, puede ocurrir que un niño haya pasado precozmente por experiencias desagradables, quedándose éstas, de algún modo, grabadas en su mirada y expresión facial. Entonces, muy probablemente, su rostro será, como dices, interesante y expresivo.

      Pero en la generalidad de los casos ocurre que son los ancianos, por haber vivido más tiempo, quienes han pasado por lo peor. Y su rostro lo atestigua. De ahí mi interés por sus rostros: porque, GENERALMENTE, son más expresivos, por el simple hecho de haber vivido más; sin perjuicio de lo que apuntas.

      De este modo yo entiendo que tu comentario es más bien una matización a mi entrada, y no una opinión totalmente contraria.

      Gracias por el comentario. Besos.

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  2. me ha gustado mucho tu escrito.
    soy un admirador secreto que te intento seguir bastante de cerca. sigue así

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