sábado, 15 de diciembre de 2012

El Repetidor Invisible

Hace no mucho escribí un artículo en el que analizaba el comportamiento de lo que yo denominé el Repetidor Catedrático. Como explicaba, el Repetidor Catedrático es un tipo de estudiante que repite algún curso o asignatura, al que le caracteriza el hecho de que, en vez de avergonzarse de su condición de repetidor, como les ocurre a la mayoría de repetidores, disfruta y se aprovecha de ella. Al repetir una determinada asignatura que ya ha cursado (y suspendido) y sobre la que, en consecuencia, sabe algo (aunque poco), trata de destacar entre sus nuevos compañeros, recién matriculados en esa asignatura y por lo tanto todavía profanos en la materia.
            Al terminar aquel artículo, pensé que ya estaba todo dicho sobre la psicología de los repetidores, y que entre ellos solo había estudiantes que repetían normalmente y sin comportarse de forma extraña, esto es, lo que podría llamarse Repetidores Normales, y Repetidores Catedráticos. Pero ocurre que la realidad suele ser mucho más compleja y diversa de cómo la percibimos en una primera mirada, mirada que acostumbra a ser muy rápida y superficial cuando no directamente ciega. Sólo cuando nos detenemos a observar atentamente algo, a analizarlo, es cuando profundizamos en ello y descubrimos su riqueza, su complejidad, sus numerosos matices.
Así me ocurrió con los repetidores. Aquel artículo mío sobre el Repetidor Catedrático fue como un primer y fugaz vistazo a un tema que juzgué en un principio de simple. Pero poco a poco, mediante mis observaciones cotidianas, fui ahondando en el asunto de los repetidores, hasta verlo de verdad, en su totalidad y no superficialmente como al principio. Descubrí que hay en realidad muchos tipos de repetidores aparte del Repetidor Normal y el Repetidor Catedrático. Como no quiero agotar al lector describiendo cada uno de ellos, en este artículo sólo hablaré de una clase de repetidor de entre las varias de cuya existencia he tenido constancia recientemente, dejando el resto para próximas ocasiones. Esa variedad de repetidores sobre la que trata este artículo es la del Repetidor Invisible.
El Repetidor Invisible es un estudiante que repite una determinada asignatura o curso pero de forma discretísima y silenciosa; hasta tal punto, que sus compañeros de la asignatura o curso repetido ni le conocen ni su aspecto físico les suena. Esta discreción, este silencio y este anonimato son debidos principalmente a que en general el Repetidor Invisible no va a las clases de la asignatura o curso que repite. Sólo acude, y aun tímidamente, a sus exámenes. El día en que hay uno, se planta en clase como por arte de magia, aparece ahí de repente sin que nadie lo espere.
Además de por no ir habitualmente a clase, el Repetidor Invisible pasa desapercibido entre sus compañeros por otro motivo. Y es que no suele ser alguien muy interesante, debido a que su rostro es vulgar y su personalidad gris y anodina, por lo que cuando decide ir a alguna clase su presencia pasa inadvertida para el resto de alumnos. Así pues, el rasgo más característico de esta clase de persona es que es un estudiante repetidor desconocido y prácticamente invisible entre sus compañeros. De ahí que haya decidido denominar al que así se comporta Repetidor Invisible.
Lo más frecuente es que cuando por casualidad (ya que son difíciles de detectar) uno se encuentra a un auténtico Repetidor Invisible en su clase se haga la siguiente pregunta: ¿de dónde sale éste? No es cuestión baladí, ya que en la respuesta a esta sencilla pregunta encontramos otro de los rasgos característicos del Repetidor Invisible. El Repetidor Invisible suele proceder de planes de estudios antiguos, remotos en el tiempo. Mientras que sus primitivos compañeros hace tiempo que dejaron las aulas,  él cursa y repite una asignatura o curso desde tiempos inmemoriales, como atrapado en un círculo vicioso del que no logra escapar.
Así pues, si bien como se vio en mi anterior artículo el Repetidor Catedrático era un personaje que se podía describir un tanto irónicamente por ser más bien ridículo, cómico, el Repetidor Invisible, por vivir sin relacionarse con nadie del ámbito universitario, reconcentrado en sí mismo, en sus suspensos y en una carrera para la que es obvio que no vale, resulta triste, trágico; sólo inspira compasión. Poco más puede decirse de un personaje que, según hemos visto, no se deja ver y, por tanto, mucho menos conocer.

1 comentario:

  1. Hola Álvaro,

    Amb la voluntat de motivar-te a que segueixis publicant en aquest bloc i per l'originalitat de les entrades que has escrit hem decidit atorgar-te el premi Versatile Blogger.

    Esperem que et faci la mateixa il·lusió rebre'l com ens el van donar a nosaltres.

    http://viatgepercatalunya.blogspot.com/2013/05/doble-reconeixement.html

    Salutacions,

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